Desde pequeños, bien sea por llegar antes a la merienda o porque nos persiguen en el juego del pilla-pilla, los seres humanos siempre han tenido el hábito de correr. Pero conforme se van ganando años, el afán se va perdiendo. Sin embargo, Christopher McDougall desvela que todos hemos nacido para correr y que «no dejamos de correr por hacernos viejos sino que nos hacemos viejos por dejar de correr».

Estructurada como una novela, «Nacidos para correr» (Editorial Debate) impone al lector la disyuntiva de saber si lo que cuenta su autor es una aventura ficticia o estamos ante un texto que mezcla historia, investigación y superación. A través de la visión del protagonista, la simple actividad de correr se torna una apasionante expedición desde los archivos de universidades norteamericanas hasta los últimos recovecos mejicanos donde habitan, según parece, la tribu que mejor sabe correr del mundo. La que más distancia recorre, la que menos se cansa, la que no padece nunca lesiones aunque sus zapatillas no cuesten 150 euros ni tengan amortiguación, la que nunca se pierde en las montañas, la que corre junto a la naturaleza por ser parte de ella. Los tarahumaras. Seres casi irreales que se mezclan con otros más terrenales pero igual de lejanos porque son capaces de correr durante días enteros para saborear la vida.

De ultramaratón en ultramaratón, «Nacidos para correr» cuenta la búsqueda de Caballo blanco, uno de los pocos tarahumaras que se acercaron con asiduidad a la civilización. A través de su búsqueda, el autor conduce al lector hacia el fin último de correr, casi el sentido de la vida, a través de carreteras llenas de sudor, paisajes deslumbrantes, super atletas, fanáticos del atletismo e historia. Porque MacDougall se adentra en la verdadera razón de por qué las personas, sedentarias a estas alturas del siglo XXI, seguimos conservando ese ímpetu de correr que debían tener por la obligación de la caza los primeros humanos.

Un texto que invita a olvidarse de las zapatillas y salir a correr por el mero hecho de disfrutar la capacidad del cuerpo. Un texto que abre las puertas a un mundo ajeno y exótico. Un texto que intenta descubrir el afán innato de correr y responder por qué dejamos de correr. Un texto que atrae por la intriga, la investigación, la curiosidad, la rigurosidad y su amena y bien elaborada lectura.

 

Extraído de ABC Periódico Electrónico S.L.U. por Laura Elliot.