Cada vez más personas se suman a la saludable actividad de correr, si bien es cierto que muchas veces se lanzan sin más a este deporte que, como todos, requiere de una preparación previa y de una serie de requisitos que es muy recomendable tener presentes para evitar lesiones o dolencias.

En primer lugar, y más si nunca se ha hecho ejercicio de una forma más o menos constante, lo primero que hay que hacer es someterse a un reconocimiento médico antes de comenzar a correr. Esto es importante ya que existen determinadas patologías que puedan contraindicar la práctica deportiva, además de que no todos respondemos igual ante el deporte.

Si somos completamente novatos, hay que introducir la marcha de manera progresiva. Así lo recomienda Chema Martínez en Efe Salud, quien añade que lo que se puede hacer durante las primeras semanas es caminar ocho minutos y correr dos hasta que nos acostumbremos. A partir de la cuarta semana, explica Martínez, es un buen momento para correr más y andar menos, eso sí, siguiendo la regla de los 40 minutos: «Hay que evitar sobrepasar el límite de los 40 minutos».

La importancia del tiempo

Efectivamente, no hay que estar más tiempo ya que aquellos que realizan sesiones más de una hora y acumulan más de 50 kilómetros semanales, tienen un alto riesgo de lesionarse con regularidad, según determina una de las conclusiones del «Estudio Epidemiológico de las Lesiones en el Deporte de Ocio. Parte I Carrera», de la Fundación Mapfre y el Laboratorio de Biomecánica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

En esta afirmación influye, además, la edad ya que, según este estudio, seis de cada diez corredores lesionados son mayores de 35 años y son los hombres los que más sufren, suponiendo un 87,9% del total de las personas que se lesionan practicando este deporte.

Las partes que más sufren con este deporte son las piernas y rodillas, que registran el 30,6% y el 28,2% del total de las lesiones que padecen principalmente los menores de 35 años mientras que los que superan esta edad suelen lesionarse los pies (un 12,6%).

Según este mismo estudio, el riesgo de sufrir una dolencia al practicar este tipo de deporte se incrementa si una persona corre desde hace más de cinco años (59,7%), si lo hace al aire libre (27%) y en el mismo tipo de superficie. Es más, correr únicamente con fines competitivos implica un riesgo de lesionarse 5,5 veces mayor que cuando no se hace por ocio.

Con todo, está claro que, con precauciones y dedicación, se trata de un ejercicio más que recomendable.

Extraído de ABC Periódico Electrónico S.L.U